• La industria ha demostrado su capacidad de arrastre sobre la economía, y que su viabilidad potencia la recuperación económica.
  • Es necesario disponer de un suministro eléctrico competitivo, armonizado con el del resto de países europeos.
  • El sobrecoste eléctrico de las empresas electrointensivas frente a sus competidores europeos es muy alto. Hay que adoptar medidas para reducir ese diferencial de 20-25 €/MWh en precios eléctricos finales.
  • La transición energética es una oportunidad para potenciar el tejido industrial.
  • AEGE reclama la aprobación urgente del Estatuto de Consumidores Electrointensivos, que adopte medidas como las que ya disfrutan desde hace tiempo nuestros competidores alemanes y franceses, y con una dotación presupuestaria suficiente para reducir lo máximo posible el diferencial de precio eléctrico que sufren las industrias

La presidenta de AEGE, Teresa Rasero, se reunió el 22 de octubre con la Consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco,  Arantxa Tapia, y el 28 con el Consejero de Economía, Empleo e Industria de la Xunta de Galicia, Francisco Conde, para analizar temas de impacto para el sector industrial, como el precio final de la energía eléctrica y su comparación a nivel europeo, así como las medidas adoptadas por otros países en favor de la competitividad de la industria electrointensiva.

En este tipo de industrias el consumo de electricidad llega a suponer el 50% de sus costes de producción, haciéndolas extremadamente sensibles al coste eléctrico. Son empresas que operan en mercados globales frente a competidores europeos que gozan de precios eléctricos considerablemente más bajos, lo que las sitúa en clara desventaja y merma peligrosamente su competitividad.

Para Teresa Rasero “nuestra industria necesita disponer de un suministro eléctrico competitivo. El precio final de la electricidad aquí es entre 20 y 25 €/MWh más caro que el que pagan industrias homólogas en Francia y Alemania”. Desde hace años, AEGE viene reclamando la urgente armonización de las condiciones de suministro de nuestras industrias con las de nuestros principales competidores. La presidenta de AEGE añadió que “la industria básica tiene un elevado componente exportador y observa con gran preocupación cómo se incrementa el riesgo de su actividad por el alto coste del suministro eléctrico”.

AEGE destacó la urgencia de aprobar el Estatuto de Consumidores Electrointensivos con la adopción de medidas como las que ya disfrutan desde hace tiempo nuestros competidores alemanes y franceses, y la dotación presupuestaria suficiente para reducir lo máximo posible ese diferencial de precio eléctrico. El Estatuto debe proporcionar seguridad jurídica y certidumbre para garantizar la competitividad del suministro eléctrico a las plantas industriales y así dotarlas de un marco que les permita seguir invirtiendo en el país.