Informe sectorial ACEX

 España, a la cola en conservación de carreteras

 Somos el país que menos invierte en su red de carreteras

Alemania, por ejemplo, prioriza la inversión en conservación de vías, muy por encima de la nueva construcción

El informe del sector recomienda un Pacto de Estado de Infraestructuras y la gestión pública de la explotación de la carretera

La Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructura, ACEX, ha presentado el informe sectorial “Conservación de carreteras en España. Comparativa con Alemania, Francia, Italia y Reino Unido” que analiza las metodologías y prácticas existentes en conservación y explotación de carreteras y los enfoques económicos en cinco países europeos de referencia.

El presidente de ACEX, Jorge Enrique Lucas Herranz, subraya en su presentación que para disponer de una red de carreteras eficiente no basta con la correcta planificación, proyecto y construcción de las mismas sino que es preciso plan pormenorizado de conservación y explotación de la red. Además, Lucas recuerda que “la conservación permite asegurar la vida útil de las carreteras, su buen funcionamiento,  la movilidad segura de los ciudadanos y mercancías y la competitividad del país”.

El estudio destaca la creciente preocupación por el estado de conservación de las redes de carreteras en los cinco países del estudio y pone de manifiesto que en todos ellos se evidencia en los últimos años una falta de inversión que pone en riesgo la movilidad de los usuarios y la eficacia del sistema de transporte. Resalta la inmensa relación que tiene la conservación de las carreteras con la seguridad viaria y vial. En todos los casos analizados el presupuesto de conservación ha sido muy inferior al 2% del valor patrimonial recomendado por el Banco Mundial.

España, en último lugar

España está a la cola en inversión en conservación de su red de carreteras. Según datos de 2017 –ver tabla de inversión media, en kilómetros equivalentes, de las redes gestionadas por la Administración estatal en cada país– España invirtió 22.489 euros/km equivalentes, mientras que Italia, el siguiente en menor inversión, destinó casi el doble, 41.537 euros/km equivalentes.

Alemania ha pasado de destinar a conservación el 46% de la inversión total en carreteras en 1992, al 56% en 2003, para saltar hasta alcanzar el 70% en 2016. Sin embargo, en España se observa una enorme carencia en cuanto a conservación. Además, la importante inversión realizada en las líneas de Alta Velocidad Española (AVE) ha minimizado los recursos destinados a las carreteras, pasando de los 1.300 millones de euros de inversión en 2009 a los 760 millones de euros en 2017. Esta situación global, siendo negativa no es lo es tanto como la de algunas de nuestras comunidades autónomas, cuya capacidad inversora se ha visto altamente comprometida por los problemas de financiación, ejecutando inversiones en carreteras alejadas de lo mInimamente razonable.

En el caso de Alemania, a pesar de ser el único país que aumentó su presupuesto de conservación, registró de 2013 a 2016 inversiones netas negativas lo que, unido a la antigüedad y al incremento del tráfico, provocó un enorme deterioro de la red de carreteras germana. Por su parte, Italia sufrió una fuerte caída de la inversión en conservación en 2008 y 2009, que pese al ligero incremento en los años siguientes, desembocó en la preocupante situación actual de claro mantenimiento insuficiente, que se agudiza en las carreteras provinciales y regionales, cuya inversión es de apenas 3.500 euros/km.

Francia ha sufrido un empeoramiento del firme de carreteras del 10%, pese al incremento del presupuesto destinado a conservación. En algunos casos, el bajo índice de calidad de la red viaria obligó a imponer medidas extremas como límites de velocidad temporales o restricciones a la circulación.

En Reino Unido también la tendencia es decreciente. En 2017, la inversión alcanza los 2.500 millones de euros, un 55% menos que diez años antes. Un informe presentado en el Parlamento Británico evidencia la preocupación sobre el estado general de la red, especificando que alrededor del 18% de la red local está en malas condiciones y que se necesitarían 14 años y 9.310 millones de libras para que estas carreteras volvieran a estar en un estado razonable.

Tabla comparativa de la inversión media, en kilómetros equivalentes, de las redes gestionadas por la Administración estatal en cada país

En la presentación del informe, el presidente de ACEX, Jorge Enrique Lucas Herranz, destacó que “atender regularmente los pequeños deterioros, resulta tres veces más barato que realizar reparaciones mayores”. Los datos de España indican que los recursos destinados a la conservación de las autovías deberían situarse en unos 80.000 euros/km (IVA incluido) y para las carreteras convencionales la inversión debería alcanzar los 38.000 euros/km (IVA incluido), mientras que en redes autonómicas y locales la inversión ideal se situaría en los 21.000 euros/km, dada la menor intensidad de circulación. En su conjunto, debería dedicarse 1.300 millones de euros al año a la conservación de carreteras. Con estas inversiones, estaríamos en el orden de magnitud de los países del entorno. “Actualmente, en nuestro país estos datos se sitúan en torno a los 22.489 euros/km, un 50% muy por debajo de lo recomendable”, afirma Lucas Herranz.

Es digno de destacar que en el caso español hemos confirmado una total transparencia de los datos de inversión, a través de los Anuarios del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana es, algo no tan habitual en el resto de los países analizados que no cuentan con publicaciones oficinales al respecto”, destaca el director general de ACEX, Pablo Sáez.  

La conservación de carreteras en España se basa en una excelente normativa en cuanto al trazado, diseño, refuerzos, especificaciones técnicas, espesores,… así como ser un sector muy específico y profesionalizado, único en los países analizados en el estudio.

Gestión pública de la explotación de la carretera, el mejor modelo de conservación

En cuanto a los modelos de gestión de conservación, varían mucho de un país a otro, de su organización administrativa y política y de la naturaleza de la red viaria. El modelo debería garantizar una asignación estable de recursos humanos, materiales y de gestión para una adecuada conservación. Un pacto de Estado por las infraestructuras favorecería esta situación. Según Pablo Sáez, “unos criterios estables de asignación de fondos generan mejores resultados que las asignaciones que dependen de los cambios o de las restricciones presupuestarias anuales nacionales, regionales o locales. De ahí la necesidad urgente de un Pacto de Estado de infraestructuras”.

Tampoco existe un modelo de contratación único ni generalizado, ya que debido a la necesidad de cubrir las fuertes inversiones en equipos, formación y capacitación de personal, innovación e investigación, el estudio recomienda contratos con una duración entre los 7 a 10 años y acelerar la tendencia a una mayor apertura a la competencia y la participación de la empresa privada.

Las conclusiones apuntan que la conservación de carreteras no es concesionable, ya que se trata de una inversión y/o un gasto sistemático y continuado que no se puede diferir en el tiempo y, por lo tanto, no se puede financiar con intereses. Abordar la financiación mediante un modelo de contrato de servicios a través de una gestión pública, favorece un mejor control económico y el compromiso adquirido por la Administración con el usuario, tal como se evidencia en los datos recabados en los cinco países estudiados.

Para acceder al informe completo, pincha en el siguiente link